¿Somos buenos directivos? Cualidades de un buen gerente

¿Cuáles son las cualidades de un BUEN gerente? Desafortunadamente, ¡no hay una sola respuesta correcta a esta pregunta! Depende de varios factores como el tipo de empresa, la estrategia, los objetivos, el contexto, lo que está en juego, el equipo, los superiores, etc….

Las cualidades de un buen gerente de empresa

15 cualidades de un buen gerente

¿Cuáles son las cualidades de un BUEN gerente? Desafortunadamente, ¡no hay una sola respuesta correcta a esta pregunta! Depende de varios factores como el tipo de empresa, la estrategia, los objetivos, el contexto, lo que está en juego, el equipo, los superiores, etc….

En resumen, así como hay un buen empleado para un puesto, también hay un buen gerente para una empresa, un contexto y un equipo. La noción de un «buen» administrador es contextual.

Aquí hay 15 cualidades que se buscan con frecuencia y se asocian con un buen gerente.

# 1 – ten una visión y comunícala

Una de las cualidades de un buen gerente es saber dar la visión, o una pauta clara para poder dirigir el trabajo de los demás. Tener una visión es una cosa, ¡pero luego hay que saber comunicarla! Es inútil tener una visión si no se comunica con claridad. Insisto en la palabra claramente.

# 2 – Se autónomo y responsable

Un buen gerente debe ser autónomo en su toma de decisiones y asumir la responsabilidad de sus acciones, buenas o malas. También debe promover y desarrollar la autonomía y el empoderamiento de sus empleados.

Demostrar autonomía significa no tener miedo de asumir responsabilidades, poder adoptar posiciones firmes aunque estés solo, hablar en contra de todos si es necesario y asumir las consecuencias. Afrontemos la verdad, ser un líder a menudo implica enfrentar las dificultades solo y ¡esto no se da a todos!

# 3 – Saber liderar

Saber cómo liderar requiere estar atento a la meta, dar dirección, decidir, enfrentar obstáculos, manejar sus emociones, ser un modelo a seguir para los demás, tomar una posición firme, y muy a menudo contra la corriente, y ganarse la confianza de los demás.

No hay nada más perjudicial para un equipo que un capitán sin rumbo, que no decide, que se niega a afrontar la realidad, que no afronta las críticas con valentía o que se niega a responsabilizarse de sus actos. ¡Esta es la receta perfecta para el fracaso!

# 4 – toma las decisiones correctas en el momento correcto

Para los gerentes, el arte de la toma de decisiones es un requisito esencial para el liderazgo. El resultado de las elecciones y decisiones de un gerente puede convertirse, y la mayoría de las veces se convertirá en la causa de su éxito o fracaso.

Es importante tomar la mejor decisión posible, pero también es importante tomarla en el momento adecuado. ¡Tomar la mejor decisión demasiado tarde es como tomar la decisión equivocada!

# 5 – Muestra coraje gerencial

Una de las principales cualidades de un buen gerente es mostrar coraje gerencial. Un gerente tiene que enfrentar problemas, decir cosas reales, tomar decisiones difíciles y ser responsable de sus decisiones. Contar las cosas reales es decir lo que hay que decir, en el momento adecuado, a la persona adecuada, de la manera adecuada.

Lidiar con los problemas es asegurarse de mirar la realidad a la cara, compartirla y afrontarla con su equipo.

Tener valor gerencial también significa saber cómo manejar en una tormenta, saber cómo manejar la incertidumbre y la ambigüedad. Un buen gerente debe tomar más decisiones buenas que malas, basadas en información insuficiente, en el menor tiempo posible y con pocas o ninguna solución previa en la que confiar.

# 6 – muestra liderazgo e inspira a otros

Tener liderazgo es la capacidad de un individuo para influir y unir a un grupo para lograr un objetivo común en una relación de confianza mutua. Para un directivo, tener liderazgo significa también estar a cargo, tomar el control y tener visión, movilizar , motivar y obtener la colaboración de un grupo para la consecución de los objetivos marcados.

# 7 – tener buenos recursos intelectuales

Un buen gerente siempre debe querer crecer, aprender y mejorar. Cuanto mayores sean sus recursos intelectuales, más rápida será su capacidad de aprendizaje.

  • ¿Tienen tus gerentes un pensamiento lógico? (La capacidad de utilizar el razonamiento ordenado y rigurosamente vinculado o el pensamiento sistemático y deductivo)
  • ¿Tienen la capacidad de crear y formular hipótesis, tener «estilo» y apelar a su intuición? En medio de la tormenta y la ambigüedad, ¡la intuición es esencial!
  • ¿Tienen una visión global y estratégica frente a una visión más operativa? ¿Pueden manipular temas abstractos que no resuenan en la práctica, como ideas y conceptos?

# 8 – ten buen sentido político

Tener sentido político es ante todo poder distinguir entre «hacer política» y «tener sentido político» (¡y te sorprendería la cantidad de personas que no hacen esta distinción!)

Tener sentido político es decir y hacer cosas que estén en armonía con las creencias y costumbres que se consideran aceptables. Es identificar, comprender y tomar en consideración los problemas específicos de un entorno organizacional.

Una de las cualidades de un buen gerente es elegir el lugar y el momento adecuados para comunicar sus mensajes con el menor ruido posible, leer las señales no verbales y adaptar su enfoque a la situación y al público.

# 9 – muestra empatía

¡Ah, esta maravillosa cualidad! ¡Podría decir mucho sobre sus beneficios! La empatía es el arte de conocer a los demás, comprender sus sentimientos, percibir sus puntos de vista, mostrar un interés sincero por sus inquietudes y así poder mantener relaciones armoniosas con una amplia variedad de individuos.

La empatía no debe confundirse con la simpatía, que es más bien el sentimiento de ser «tocado» y de sentir la necesidad de actuar para aliviar el sufrimiento de los demás.

¡La empatía no tiene nada que ver con el deseo de salvar a los demás!

# 10 – muestra humildad y vulnerabilidad

«La vulnerabilidad sabe a verdad y huele a coraje» Tener el coraje de ser vulnerable como gerente, el coraje de ser uno mismo es la piedra angular del liderazgo inspirador y necesario.

La humildad es saber reconocer claramente tus errores y carencias, no pensar en ti mismo como Superman, cuidar de poner a los demás a gusto, animar y respetar diferentes puntos de vista, saber sacar provecho de las fortalezas de cada uno y rodear. uno mismo con personas que a menudo son mejores que uno mismo.

# 11 – demostrar inteligencia emocional

La inteligencia emocional es un conjunto de habilidades verbales y no verbales que permiten a un individuo generar, reconocer, expresar, comprender y evaluar sus propias emociones y las de los demás con el fin de dirigir sus pensamientos y acciones para enfrentar las demandas y presiones del entorno. .

Para desarrollar la inteligencia emocional, ¡un buen gerente primero debe conocerse bien a sí mismo! ¿Por qué? Simplemente porque el que es sordo a lo que siente queda a merced de sus sentimientos. También debe aprender a gobernar sus emociones, adaptarlas a diferentes situaciones y mostrar empatía.

# 12 – Saber rodearte bien

El éxito es trabajo en equipo y, en este contexto, una de las cualidades de un buen gerente es que debe saber rodearse bien, saber juzgar a los demás y saber construir equipos eficaces.

Debes conocer la receta de un equipo de ensueño:

  • Conoce sus necesidades y sea realista.
  • Saber cómo capitalizar las fortalezas individuales y optimizarlas.
  • Centrarse en la diversidad y la complementariedad.

# 13 – Estar orientado a la acción y a las soluciones

Un buen gerente no puede simplemente ver las cosas; ¡debes actuar con tu equipo!

En el mundo de hoy, las empresas que dudan se ven abrumadas por las que lo intentan y deben tener gerentes orientados a la acción. Quienes dudan suelen hacerlo por perfeccionismo, dilación o miedo al riesgo, lo que tiene el efecto de retrasar la realización de las acciones necesarias de forma rápida y en el momento oportuno.

# 14 – Saber delegar y confiar en los demás

Un gerente nunca será un gran líder si quiere hacerlo todo por su cuenta u obtener todo el crédito para sí mismo.

La delegación es importante en el sentido de que permite al gerente capitalizar su valor añadido real. Para delegar de forma óptima hay que saber confiar en sus empleados, compartir responsabilidad y crédito.

# 15 – Se positivo, entusiasta y cultiva el placer de trabajar en equipo

¿Quién quiere seguir a un gerente que siempre es negativo? (¡O demasiado optimista!)

¡Quién quiere superarse sin que sea divertido!

¿Sus gerentes son capaces de cultivar la felicidad en el trabajo, el entusiasmo y el placer de trabajar en equipo?

Por supuesto, no existe un Superman de gestión (¡y no necesariamente queremos un Superman!)

Lo importante es determinar las cualidades de sus gerentes, ayudarlos a conocerse mejor, aprovechar sus fortalezas y ayudarlos a desarrollarse.

4.7/5 - (43 votos)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto la Política de privacidad