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Métodos para dirigir una pequeña empresa

30 May , 2017  

La mayoría de las empresas tipo pyme son dirigidas por un grupo de familiares o personas muy cercanas entre ellas, quienes con un esfuerzo común logran llevar adelante un negocio y convertirlo en una empresa. Este punto es muy importante, ya que es la base de cómo se administrará la empresa y de quién asumirá el cargo de administrador, que por lo general es el dueño de esta misma.

Ser el propietario de una pequeña empresa conlleva desafíos únicos para el tamaño y la función del negocio. El propietario de una pequeña empresa tiene que manejar todos los desafíos relacionados con las venta, las entregas, la financiación, la gestión y el crecimiento del negocio, con poco o ningún personal, y debe tratar de que sea un éxito.

El desafío más importante de todos es mantener el interés de todas las partes interesadas, como los clientes, los proveedores y el personal, para generar un impulso en corto tiempo. Dirigir una pequeña empresa puede ser muy gratificante, tanto en el aspecto personal como en el financiero.

Para dirigir de forma eficiente una pequeña y mediana empresa, se debe recordar siempre cómo está compuesta, ya que una de sus fortalezas es que está formada por familiares o personas cercanas, pero precisamente eso es a la vez una gran debilidad.

Aunque suene completamente contradictorio es una situación real, ya que por un lado se tienen fortalezas como la comunicación directa, confianza y lealtad, pero también se encuentran debilidades como el abuso de confianza y la irresponsabilidad de algún integrante, lo que muchas veces trae como consecuencia quiebres familiares o del grupo, por tener que tomar medidas drásticas como el despido o disminución de rentas”.

1.Ser realista:

El primer paso para una administración alejada del estrés es no engañarse. Para ello es vital informarse sobre el negocio y el ambiente económico. Luego es importante establecer metas.

2.La importancia de la planificación:

Las metas son parte del proceso de planeación. Por ello, la planificación debe tener un propósito, procesos, personas, asociaciones y placer.

3.La importancia del capital propio:

Como el dinero de afuera cuesta caro, aconsejamos que idealmente se debe partir por usar el propio presupuesto o con parte del de los socios.

4.Control de inventarios:

Es importante saber lo que el negocio ofrece de tal manera de controlar, incluso, hasta el stock que se posee. Tener un inventario es un buen sistema, que además permite tener todo controlado y bien organizado. Así se evita un dolor de cabeza a la hora de organizar las cuentas de la empresa.

5.Conocimiento del cliente:

Un buen equipo de ventas puede disminuir la tensión, porque conociéndolos se logra saber los precios que esperan y lo que desean, en general, de la marca y del producto. Es crucial entonces rastrear los hábitos de consumo de los clientes.

6.Ser el líder de la empresa:

Si no te involucras lo suficiente en la empresa para conocer todos los detalles puede ocurrir que otros tengan que tomar las decisiones. Adviertimos que no se debe dejar que un empresario tenga mayor liderazgo que el empresario. La ética no se puede dejar de lado, y para que esto ocurra se deben cumplir con las obligaciones legales, tributarias, mano de obra y comerciales. Detrás de una empresa no ética siempre hay alguien estresado.

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