Indicadores para dejar tu trabajo

No sentir la presión de los despidos a tu alrededor no significa que puedes dormirte en los laureles a nivel profesional. Es importante saber que en tu trabajo las cosas pueden cambiar en cualquier momento y que los trabajos son cada vez más temporales.

No sentir la presión de los despidos a tu alrededor no significa que puedes dormirte en los laureles a nivel profesional. Es importante saber que en tu trabajo las cosas pueden cambiar en cualquier momento y que los trabajos son cada vez más temporales.

La actual situación del mercado laboral (elevado paro, escasa oferta de empleo, despidos por reestructuraciones de plantilla o cierres de las empresas…) hace que muchas personas intenten aguantar y resistir en su trabajo, pensando que tienen suerte por tenerlo, a pesar de que no estén bien en él.

Te dirás a tí mismo que, de todos los momentos de la historia de la civilización occidental, quizá este sea precisamente el menos adecuado para replantearse el futuro laboral, dado que la movilidad entre empleos es mucho más reducida que apenas unos años atrás y resulta más complicado cambiar de aires.

Pero muchas veces quieres dar la vuelta y dejar tu trabajo, y tal vez esa sea la mejor opción y finalmente hacer algo nuevo. Todo esto es normal en alguien adulto con trabajo, no te preocupes. Renunciar a un empleo es un importante y arriesgado paso. No obstante, si te sientes definitivamente insatisfecho con tu presente laboral, es mejor que tomes cartas en el asunto.

Recuerda “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar un solo día de tu vida”. Esta frase del legendario filósofo chino Confucio describe a la perfección lo que sienten las personas que han encontrado su verdadera vocación.

Renunciar a un empleo es un importante y arriesgado paso, por lo que es esencial que analices todas las variables antes de tomar una determinación definitiva. Estos son algunos indicadores que haran que tu decision sea menos traumatica:

  • No te sientes valorado
    Si te has dado cuenta de que eres demasiado cualificado para tu trabajo, entonces vale la pena ver si hay una oportunidad para crecer en tu empresa. Pero si no la tienes, podría ser el momento de mirar a otra parte.
  • Miedo de empezar el día trabajando en tu empresa
    Cuando despiertas cada mañana con una abrumadora sensación de temor, trata de identificar la causa y háblalo con tu empleador. Si encuentras que no hay manera de escapar de la infelicidad que te provoca tu trabajo, entonces es hora de irte.
  • El estrés y la ansiedad
    Cuando comienzas a sufrir dolores, ataques de ansiedad, o un estado general de la melancolía, es momento de considerar nuevas opciones de trabajo.
  • No avanzas profesionalmente
    Si tu objetivo es llegar lejos profesionalmente, necesitas estar en una empresa que te permita escalar posiciones en las filas corporativas, y esta opción no la encuentras en todas las empresas.
  • Eres mejor que tu jefe
    Si has tenido en tu puesto por varios años, tal vez te haya cruzado por la mente la idea de que ya sabes más que tu jefe. Pero antes de saltar a conclusiones, evalúa tu aprendizaje y desempeño en la empresa. Es probable que gracias a los cursos y experiencias vividas durante ese período de tiempo hoy estés más calificado para el puesto que ocupa tu superior.
  • No te gusta lo que haces
    Puede ser que te hayas cansado, te hayas aburrido, te hayan cambiado tus tareas, etc. Intenta volver a hacer lo que hacías, intenta coger el gusto a tus labores, haz que tu trabajo sea un disfrute, pásalo bien, diviértete. Si no puedes conseguirlo, busca otro.

Tenemos metido muy dentro de nuestra cabeza que está mal ganar dinero haciendo algo que nos haga disfrutar y si lo pasamos mal creemos que sí merecemos ese sueldo. Si tu trabajo no te gusta, busca otro en el que te paguen por pasarlo bien.

Es necesario ser discreto para evitar que el tema se vaya de las manos, algo que es más fácil cuanto mayor sea el tamaño de la empresa”. Tener frustraciones laborales es algo normal, pero a veces estas frustraciones son más constantes y nos irritan al punto de querer abandonar todo en un instante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *