¡¡¡Por fin me ha tocado la lotería!!!

Seguro que todos y cada uno de vosotros habeis soñado alguna vez que os encontrabais en una situación de este calibre, que nos había tocado una importantísima cantidad de dinero en la loteria. Y todos, sin excepción sabemos qué haríamos con el premio, es más, si la cantidad que hubiésemos ganado…

Seguro que todos y cada uno de vosotros habeis soñado alguna vez que os encontrabais en una situación de este calibre, que nos había tocado una importantísima cantidad de dinero en la loteria. Y todos, sin excepción sabemos qué haríamos con el premio, es más, si la cantidad que hubiésemos ganado fuera medianamente importante, casi que ya sabríamos en que gastarlo de inmediato. Es de esas cosas que solemos tener muy bien estudiadas y planificadas o…, ¿quizá no tanto?

En más de una ocasión hemos oído decir a alguno de nuestros amigos o familiares lo siguiente: «si me tocara la lotería lo primero que haría sería cancelar la P..a hipoteca de los C…..s». Pero… ¿realmente esto es lo mejor que podemos hacer cuando tenemos una importante entrada de dinero inesperada?

Hay varios factores que influyen y dependerán de cada caso, pero esta no suele ser ni de lejos la mejor opción de todas, al menos desde un punto de vista de la optimización económica y minimización de riesgos.

 Atiende bien a este ejemplo: alguien a quien le toquen pongamos por caso 195.000 euros y que precisamente este sea el importe que le queda por pagar de la hipoteca, si decide cancelar esta deuda es ciertamente dormirá muy tranquilo ese mismo día, pero… ¿y si al día siguiente le surge un imprevisto como quedarse sin ingresos? ¿es decir sin trabajo ?, ¿o tener que comprar un coche por que el que tiene en propiedad el pobre ya no da más de sí y decide unilateralmente pedir el “retiro inesperadamente”?, ¿o tener que hacer frente a unos gastos médicos importantes?, ¿o pagar unos buenos estudios a los hijos?, ¿o tener que renovar los electrodomésticos?

Y ya no hablemos si no sólo pasa uno de estos imprevistos sino que se acumula más de uno de ellos. Probablemente nos encontraríamos con un problema mayor que el que suponía tener que pensar cada mes en el maldito recibo de la hipoteca.

Hay muchas personas que tienen o, podrían tener la tendencia a pensar que lo primero que harían sería ir al banco a cancelar la hipoteca, Muy sencillo: por el miedo. El miedo que tenemos que llegue un mes que no la podamos pagar y porque en muchos casos nos hace hacer mil equilibrios para poder llegar a fin de mes. Es totalmente lógico y comprensible. Suele ser una de las preocupaciones principales, y más en tiempos de crisis en que ni los trabajos ni los sueldos están garantizados.

En AC Consultors nos preguntamos: ¿si en la cuenta corriente tuviéramos estos 195.000 euros, realmente debería dar miedo poder pagar la hipoteca? Yo creo que no. Sería un problema que perdería muchísimo peso o, incluso, dejaría de serlo. Y en cambio, tendríamos una buena cantidad de dinero a punto para cualquier imprevisto (u oportunidad) que se nos presentara.

Evidentemente la hipoteca supone unos intereses que cancelados nos los ahorraríamos. Es cierto. Pero también es cierto que gracias a la hipoteca muchos disfrutamos de unas bonificaciones en la Declaración de la Renta, con lo cual, este coste financiero se ve reducido con el beneficio fiscal.

Si además añadimos que este premio (o al menos una buena parte del mismo) lo podemos invertir en algún producto financiero que se adecue a nuestro perfil inversor en cuanto a riesgo y disponibilidad, nos podemos encontrar en la situación que el coste financiero de la hipoteca sea muy bajo e incluso nulo y, en cambio tengamos a nuestra disposición un buen as en la manga para hacer frente a imprevistos además de poder dormir bien tranquilos sin miedo a no poder pagar la hipoteca.

Todo el mundo es libre de actuar como le parezca, y cada uno debe sentirse cómodo con las decisiones que toma. También es cierto que en esta vida no todo es racionalidad y matemática pura, sino que también intervienen las emociones y que no hay que dejarlas de lado.

Pero en AC Consultors pensamos que desde un punto de vista de optimización financiera nuestra recomendación en estas situaciones es invertir al menos un 65% o el 80% del premio en algún producto de mucha liquidez, mantener la hipoteca y procurar vivir más relajadamente aprovechando que tenemos el presente y el futuro a medio o largo plazo económicamente resueltos.

Tened todos mucha suerte, y si esta llega, no os dejeis llevar por los impulsos, contratad los servicios de consultoría de una buena empresa y dejaros asesorar por profesionales antes de tomar cualquier decisión.

Y eso sí, ¡la salud que no falte! Esta es la mejor lotería que nos puede tocar.

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