La gestión participativa en las empresas
La gestión participativa es un modelo de mejora organizativa basado en el aprovechamiento de los canales de comunicación ascendente desde los trabajadores a la dirección. Esta tiene una especial importancia en un marco laboral fuertemente caracterizado por la gestión del conocimiento, la gestión por objetivos y la necesidad de fidelización del personal cualificado.
La gestión participativa es considerada como un sistema de dirección que involucra a los trabajadores de base (sin mando) en cualquiera de las tres alternativas siguientes:
En el proceso de toma de decisiones, es decir, en la identificación del problema, análisis de las posibles causas y escogencia de sus posibles soluciones. En el proceso administrativo, lo que significa intervenir en la planeación, organización, coordinación, dirección y control de las diferentes actividades de la empresa.
Uno de los datos a tener en cuenta y que cada vez en las empresas se admite sin tantos miramientos, es que cada vez mas son las empresas que admiten que sus problemas no los solucionan las máquinas, la tecnología y demás recursos económicos, por sí solos, sino que es la energía y colaboración humana con sus conocimientos, experiencia y creatividad que, canalizados a través de la gestión participativa, lo que puede llevarlas hacia los niveles superiores de productividad o excelencia.
Las decisiones tienden a ser mejores cuando pueden basarse en una mayor cantidad de información, conocimiento y experiencia. No importa cuan sabio o experimentado pueda ser un directivo, nunca tendrá tanta experiencia como todo su personal junto.
Los planteamientos participativos significan normalmente que la toma de decisiones es más transparente, lo que a su vez, incrementa la confianza del personal, y por consiguiente, el liderazgo del dirigente. Y la transparencia es en sí un beneficio añadido a este planteamiento.
Por ejemplo: La participación en el valor añadido consiste en recibir una parte proporcional al esfuerzo realizado. La forma más elemental es el salario base sin ningún tipo de complemento. Sin embargo, existen otras posibilidades para conseguir que se recompense la contribución de los trabajadores a la generación de valor dentro de la empresa.
De esta forma, los sistemas de remuneración se convierten en una de las herramientas que fomentan la motivación de los trabajadores para intervenir en la toma de decisiones y, así poder ser escuchadas sus propuestas para que de esta manera, si procede, estas se implementaran como solución final a un caso concreto que pueda presentarse a nivel de empresa.
La participación funcional se produce cuando la dirección de la empresa distribuye entre los trabajadores información objetiva, delega el poder y fomenta el trabajo en grupo, la formación continua y un sistema adecuado de remuneración y promoción con lo que se pretende descentralizar la gestión de la empresa y mas participación a los empleados.
Como hemos comentado, para lograr que la gestión participativa sea efectiva y tenga un mínimo de éxito dentro de nuestra empresa, será necesario contar y fomentar una educación y capacitación constante por parte de nuestros trabajadores, un rediseño organizacional permanente, y una manera de crear equipos de trabajo y acercar las decisiones, entregar autonomía y responsabilidad. Este modelo de gestión se considera como premisa fundamental que no es posible el mejorar continuamente los procesos sin la contribución de los empleados y que las mejoras y correcciones serán más óptimas en la medida que sean efectuadas por aquellos más cercanos al proceso o la decisión.
Por lo tanto, partiendo de esta visión, se puede concebir la participación como un prerrequisito de un verdadero proceso de desarrollo, es un acto democrático que transcurre en el propio proceso de toma de decisiones e implica el compromiso activo y consciente de sus participantes, porque alienta a los trabajadores percibir a la organización como propia, así se desarrolla una mejor comunicación en la empresa y por tanto se vierte en un mayor desarrollo personal y humano.
Así pues el modelo que se tenga que aplicar a una empresa u organización, requiere entre otras cosas un enfoque que internalice una cultura de negocio y un cambio de conductas que genere un clima laboral distinto que permita crear un trabajador o trabajadora distinto «comprometido» y participando a través de aportes personales, grupales y colectivos para y por la organización.
Originalmente los cambios necesarios en cualquier organización pueden estar generados por diversas causas tanto externes como internes aunque su factor común son los problemas que se crean por cambios en el entorno o insatisfacciones dentro de la misma empresa y de sus dirigentes, muchas son las situaciones que nos hacen pensar en la necesidad de aplicar un cambio como el que estamos describiendo, por ejemplo:
- Están saliendo mal las cosas y queremos mejorarlas
- Se crea una nueva estrategia de trabajo
- Hemos identificado problemas internos
- Hemos identificado problemes externos que afectan a nuestra empresa
- Los usuarios y clientes se quejan
- Hay cambios tecnológicos
- Tenemos grados de insatisfacción con los resultados
Por tanto, Modernizar la gestión y ofrecer estímulos a los empleados es una de las formas de aumentar su productividad y eficiencia. Una de las herramientas más usadas actualmente para alcanzar este objetivo y es la gestión participativa.
Un ejemplo de este tipo de métodos seria el siguiente:
La empresa fabricante de ordenadores Hewlett-Packard (HP) también adoptó la gestión participativa, permitiendo a sus empleados que actuasen con mas autonomía en la toma de decisiones a través de un modelo democrático y descentralizado. La empresa proporciona y fomenta la calidad de vida de los empleados y en función de ello ha creado ese ambiente de respeto y de participación en los resultados.
Hay que tener muy presente, y es de vital importancia tener en cuenta una desventaja de menor importancia o interés por la gestión participativa. Y es que los empleados puedan tener más dificultades para reconocer la diferencia entre los niveles de dirección y de los empleados. Si bien la eliminación de la barrera comúnmente definida entre la dirección y los empleados es parte de la finalidad de la gestión participativa, la compañía todavía tiene designados claramente líderes para evitar la posibilidad de caos o la incertidumbre de mando cuando aparezcan las situaciones difíciles.
En cualquier caso con unos niveles jerárquicos adecuados y oyendo a todos, un proceso de gestión participativa es un modo de hacer crecer a la empresa sumando las contribuciones de los empleados.
En el siguiente video podrás aprender más acerca del modelo de administración participativa.
