Gestión del talento y el liderazgo

Independientemente de sus aptitudes, los directivos y demás trabajadores con talento de la organización deben estar alineados con la estrategia de gestión, liderazgo y el modelo operativo con el fin de obtener los mejores resultados.

Independientemente de sus aptitudes, los directivos y demás trabajadores con talento de la organización deben estar alineados con la estrategia de gestión, liderazgo y el modelo operativo con el fin de obtener los mejores resultados.

Esta norma no es exclusiva del talento individual, sino que también se aplica al equipo de dirección. Ya no basta con identificar y desarrollar las ‘estrellas individuales’. Hay que crear y retener equipos de liderazgo efectivos, así como definir las exigencias estratégicas de su empresa con mayor precisión para fomentar el talento adecuado.

Existe una enorme diferencia entre ser líder (lo que requieren las organizaciones modernas) y ser un simple jefe, que se limita a cumplir directivas superiores y buscar que su personal haga lo requerido. El líder es alguien respetado, admirado y seguido por su equipo de colaboradores. Él construye las mejores condiciones para que la empresa avance, dando siempre el ejemplo, planificando y poniendo en práctica proyectos. Él sabe interpretar lo que pasa dentro y fuera de la empresa, y logra, merced a su dinamismo, visión emprendedora y enorme capacidad de gestión, tornar sumamente competitiva a su compañía. Por eso el verdadero liderazgo está tan solicitado en el mundo de negocios moderno.

Es por ello que Las empresas buscan resultados que les permitan responder a las demandas y cambios en el mercado y los empleados, a su vez, buscan la satisfacción de sus necesidades particulares. En consecuencia, se ha vuelto difícil alinear estos intereses en torno al propósito de la creación de valor añadido. El reto para las organizaciones hoy en día está en la identificación de las brechas de talento crítico existentes y su capacidad real para desarrollar e implementar estrategias para cerrarlas en medio de la “guerra de talentos” que se ha desatado, pues todas las organizaciones buscan empleados generadores de valor. Esta “guerra” ha cambiado la forma de gestionar el capital humano, ya que además de cazar talentos, las empresas buscan ser atractivas para poder retenerlos.

Existen muchas versiones y contradicciones, pero en su mayoría están en el total acuerdo en que el liderazgo puede enseñarse por personas profesionales y las cuales hayan adquirido las habilidades y las capacidades de desarrollarse perfectamente en cualquier ambiente para brindar enseñanza, experiencia la cual puede ser adquirida al transcurso de la vida o de un periodo de arduo estudio.

Pero por el otro lado encontramos a las personas que comentan que para ellos no es posible que el liderazgo pueda enseñarse, que la mayoría de los lideres se crean por si solos con cada una de las diferentes personalidades, ya que fácilmente cuando están en un grupo es fácil reconocer a aquellas personas que tienen la capacidad de liderar proyectos y guiar a sus compañeros. No da de mas que existan algunas personas que consideren que podría ser posible ´pero no en su totalidad, y las cuales tienen un pensamiento influido y cambiante respecto a este tema.

El talento y la capacidad de liderazgo son los valores que consiguen que una empresa llegue al éxito o no. De hecho, uno de los objetivos de cualquier organización debería ser que el talento reunido en dicha empresa funcione de manera sincronizada, proactiva, inteligente y agregando valor e innovación. Dicho en otras palabras, se trata de organizar y seleccionar equipos de alto rendimiento, así como ser capaces de formar a los líderes que van a dirigirlos.

Para lograr el manejo estratégico el talento humano, los líderes de hoy en día necesitan disponer de información precisa acerca de la aportación de valor que puede realizar cada miembro del equipo de trabajo que dirige, así como aquellos que consiguen reforzar el compromiso del resto de los miembros del equipo con el proyecto empresarial. Este tipo de información permite a los líderes desarrollar estilos de dirección, estrategias de colaboración y comunicación interna eficientes.

Así tener liderazgo o ser lider implica, poseer cúmulos de energía positiva y actuar con pensamiento positivo. Es salir de la rutina, es iniciar un cambio sin detenerse, es perseverar hasta alcanzar los objetivos propuestos como parte del futuro deseado dentro de la empresa y/o organización. Para ello debe movilizar a todos los miembros de la empresa, impregnarlos de mucha motivación, de tal forma que el objetivo sea alcanzado mediante metas acompañadas de acciones que conduzcan al cambio y a la evolución.

En definitiva: Siempre me fascinó la capacidad de cambiar el mundo, de retar los dogmas tradicionales, y de desafiar las prácticas, que han desplegado personas dotadas de ingenio, coraje, liderazgo, confianza en si mismos, y determinación al logro de las metas establecidas.

En el plano empresarial, es relevante apreciar como una organización puede diferenciarse de otra, y debatirse entre un ciclo virtuoso de éxitos y crecimiento acelerado; y una espiral de destrucción de valor, definida por la miopía de sus líderes, para afrontar con sentido de la oportunidad, la dinámica de cambio que sugiere un entorno de negocios en constante evolución.

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