GESTIÓN

Aspectos de la gestión empresarial

21 Dic , 2015  

La gestión empresarial es una de las principales virtudes de un hombre de negocios. Engloba a las distintas competencias que se deben tener para cubrir distintos flancos de una determinada actividad comercial en el contexto de una economía de mercado.

La gestión empresarial es aquella actividad empresarial que a través de diferentes individuos especializados, como ser: directores institucionales, consultores, productores, gerentes, entre otros, y de acciones, buscará mejorar la productividad y la competitividad de una empresa o de un negocio.

Si bien la gestión empresarial no es nueva, día a día se va actualizando, tratando de hacer que las empresas crezcan más y más rápido. Con la nueva generación del conocimiento, donde en un futuro la población económicamente activa está conformada en su mayoría por personas de mayor edad, habiendo una disminución en la juventud, es necesario que todo lo que se conocía y se entendía hasta ahora de gestión empresarial cambie.

La función gerencial implica tener capacidad para conducir personas, un don especial para ser reconocidos y seguidos por los subalternos, indudablemente para esto se requiere capacidad técnica profesional espontánea y otros aspectos directivos a como se señalan a continuación:

  • Capacidad para tomar decisiones
  • Imaginación honestidad, iniciativa e inteligencia
  • Habilidad para supervisar, controlar y liderar
  • Habilidad para visualizar la actividad hacia el futuro
  • Habilidad para despertar entusiasmo
  • Habilidad para desarrollar nuevas ideas
  • Disposición para asumir responsabilidades y correr riesgos inherentes
  • Capacidad de trabajo
  • Habilidad detectar oportunidades y generar nuevos negocios
  • Capacidad de comprender a los demás y manejar conflictos
  • Imparcialidad y firmeza
  • Capacidad de adaptarse al cambio
  • Deseo de superación
  • Capacidad técnica de marketing para promocionar los productos de la empresa
  • Capacidad para el análisis y solución de problemas
  • Paciencia para escuchar
  • Capacidad para relacionarse

Es importante tener en cuenta en este concepto que ninguna empresa puede subsistir si no posee algún tipo de beneficio, por lo que siempre se debe mantener un cierto nivel de competencia con las otras empresas que se dedican a fabricar y elaborar los mismos productos que la nuestra.

Como vemos, es la gestión empresarial la que garantiza que la oferta cubra a la demanda en distintas actividades productivas, generando además procedimientos que hacen que los costos bajen continuamente y beneficien al consumidor. Gracias a esta actividad, el capital se orienta siempre a producir aquello que la sociedad demanda para la satisfacción de determinadas necesidades, circunstancia que da cuenta de la eficiencia del mercado en lo que respecta a asignación de recursos.

Los cambios tecnológicos que se han producido en la sociedad han ampliado el campo de la gestión. En las primeras etapas del desarrollo económico, las empresas se definían por que realizaban tareas repetitivas, fáciles de definir. En el taller o en la oficina el personal sabía exactamente cuál era y seguiría siendo su misión. La labor del Director Gerente era supervisar la marcha de los trabajos en curso en un proceso reiterativo. El resultado se medía según lo que se producía, y se funcionaba bajo una fuerte disciplina y control riguroso.

Una de las mejores definiciones de las funciones de un Directivo es la que hace años dio Luther Gulik, quien identificó las seis funciones fundamentales de toda gerencia:

  • PLANIFICACIÓN: “Tener una visión global de la empresa y su entorno, tomando decisiones concretas sobre objetivos concretos”
  • ORGANIZACIÓN: “Obtener el mejor aprovechamiento de las personas y de los recursos disponibles para obtener resultados”
  • PERSONAL: “El entusiasmo preciso para organizar y motivar a un grupo especifico de personas”
  • DIRECCIÓN: “Un elevado nivel de comunicación con su personal y habilidad para crear un ambiente propicio para alcanzar los objetivos de eficacia y rentabilidad de la empresa”
  • CONTROL: “Cuantificar el progreso realizado por el personal en cuanto a los objetivos marcados”
  • REPRESENTATIVIDAD: “El Gerente es la “personalidad” que representa a la organización ante otras organizaciones similares, gubernamentales, proveedores, instituciones financieras, etc.”

Ninguna empresa puede sobrevivir sin la gestión, porque la gestión es esencial en todos los esfuerzos del grupo están obligados a dirigirse hacia los logros de objetivos comunes. Hoy en día la gestión consciente de la importancia de la gestión difícilmente puede ser más destacada. Se dice que cualquier cosa menos la gestión equivale a nada.

La gestión tiene como objetivo aumentar el resultado de la empresa a  través de conseguir una mayor satisfacción de los clientes y una mejora de la productividad. Para conseguir esta última, es necesario reducir los costos innecesarios, acortar los plazos de entrega, mejorar la calidad y el valor percibido por los clientes e incorporar al producto o servicio facetas adicionales de escaso costo.

La finalidad de la gestión empresarial se enfoca en la constante necesidad de la sociedad de adquirir nuevos productos y servicios de calidad. El suministro de bienes y servicios de calidad es la obligación más elemental de una empresa. Para que una empresa sea exitosa, debe existir un nivel de armonía muy elevado entre los integrantes de ésta. La armonía beneficia el funcionamiento interno de la empresa, y por consiguiente incrementa la productividad.

Gestionar adecuadamente una empresa implica lograr esfuerzos conjuntos, cumplir las metas y objetivos planteados, y obtener resultados satisfactorios. Lograr que el personal se sienta a gusto trabajando en la empresa y a gusto consigo mismo.

Formar integralmente profesionales que contribuyan a la gestión de empresas e innovación de procesos; así como al diseño, implementación y desarrollo de sistemas estratégicos de negocios, optimizando recursos en un entorno global, con ética y responsabilidad social, es de suma importància en los tiempos que corremos.

Recordemos sobre todo que: Pensar una idea de negocio, efectuar la inversión inicial y tener su financiación cubierta no garantiza el éxito. Es necesario gestionar el día a día del negocio, es decir, tomar decisiones acertadas en cuatro áreas fundamentales de la empresa: producción, marketing, recursos humanos y finanzas. Todas estas decisiones tienen un objetivo común: producir los productos o servicios que mejor se adapten a lo que necesitan los clientes y cobrar un precio adecuado por ellos.

En resumen y visto lo anterior, una de las conclusiones a la que podemos llegar es que ante un entorno tan convulso la empresas deben ser estratégicamente adaptables y eficaces desde un punto de vista operativo.

Cualquier organización empresarial que quiera preparar su futuro debe acudir a la primera regla de la productividad y hacerse de vez en cuando las siguientes preguntas:

  • ¿Qué va a valorar mi cliente/mercado/entorno en el futuro?
  • ¿Cómo podré yo contribuir a satisfacer la necesidad del cliente?
  • ¿En qué nos estamos convirtiendo como organización?
  • ¿Cuál es la esencia o “ADN” de la organización que será relevante para el futuro?
  • ¿Cuál es el valor prioritario que definirá mi organización en el futuro?
  • ¿Qué cultura de liderazgo va a necesitar mi organización para hacer frente a las necesidades futuras de mis clientes?

Con total seguridad las empresas que busquen y trabajen en el presente las respuestas a estas preguntas estarán sembrando un futuro del sector empresarial de exito.

, , ,



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *