Nueva estructura económica

Internet lo ha removido todo de manera y forma extraordinaria, y no unicamente la relación empresa – cliente esta condicionada por la aparición de esta tecnología si no que lo esta la economía global y la manera en como las organizaciones y empresas se estructuran dentro de este entorno.

La nueva estructura económica en Internet lo ha removido todo de manera y forma extraordinaria, y no unicamente la relación empresa – cliente esta condicionada por la aparición de esta tecnología si no que lo esta la economía global y la manera en como las organizaciones y empresas se estructuran dentro de este entorno.

Tanto es así que, dentro del ambiente empresarial, hoy en día impera una contradicción lingüística que describe muy bien el concepto general de la nueva estructura económica, como también entrega muchas esperanzas a aquellos emprendedores y empresarios asolados por el monopolio de los gigantes del sector: “lo pequeño es el nuevo grande”.

Gracias a la red y a las múltiples posibilidades que ofrece las empresas pueden establecer importantes acuerdos de cooperación a corto o largo plazo consecución sobre objetivos. Estos acuerdos suelen trazar nuevos contratos en todas direcciones acabando por formar una red de de pequeñas empresas que interactúan en tiempo real respaldadas por una base tecnológica tan abrumadora como es Internet.

Ganar o conseguir esta capacidad en esta nueva estructura económica y adherirla al adn de las empresas facilita notablemente el devenir de las compañías dejando de lado la característica que antiguamente se estilaba en que las empresas viajaban solas por el agitado universo de la competitividad organizativa y ganando una nueva identidad conocida con el nombre de “empresa en red”.

A partir de aquí es muy fácil imaginar las ventajas que aporta esta idea, y es que son muchos los ejemplos de grande empresas que, creyendo que mantenían el control casi global de su sector jugando con la escasez para fijar los precios que ellos deseaban mientras servían a las masas, han visto notablemente reducida su cuota de mercado a favor de pequeñas empresas con la capacidad de establecer redes de cooperación, atacando a nichos concretos de clientes especializados y viviendo de la abundancia de oportunidades que ofrece Internet.

Una de las principales ventajas de la nueva forma de estructuración es la alta especialización de las empresas, ya que pueden dedicar la mayoría de sus recursos económicos al campo que mas les pueda interesar (por ejemplo: a investigación y desarrollo) y orientarse al nicho de los clientes objetivo, mientras externalizan el resto de actividades clave a otras empresas de la red también y excepcionalmente especializadas en su actividad concreta como por ejemplo: la distribución o el marketing.

Consecuentemente, sumado a la cada vez mas baja necesidad de mantener grandes stocks y a la gradual rebaja de los gastos en marketing a favor del uso de Internet, las nuevas empresas que viven en Internet y están adaptadas a la nueva economía obtienen por tanto la capacidad de ser solventes y recibir los beneficios de ello más rápidamente.

Imaginad la satisfacción resultante de tener el negocio deseado haciendo lo que a uno le apasiona y, además ganando dinero durante el proceso. La nueva era de las tecnologías de la era de la información y la comunicación ha hecho posible a partir de pequeñas inversiones, siempre y cuando se adopten ciertas capacidades que marquen la diferencia.

Es el momento de construir redes de cooperación y de especialización en una actividad y un sector. No os conforméis con un trozo pequeño del pastel. Ahora es la época en que la economía de los pequeños puede competir con la economía de escala de los grandes.

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