GESTIÓN

La auditoría interna en la empresa

21 Ene , 2016  

Las organizaciones que buscan un sistema de gestión de calidad adecuado y eficaz necesitan realizar auditorías internas para asegurar que se funciona como se quiere y para identificar las debilidades en el sistema dentro de la empresa así como las oportunidades de mejora potenciales. La auditoría interna actúa como mecanismo de retroalimentación para la alta dirección, ésta puede darle a la alta dirección y a otras partes interesadas la seguridad de que el sistema cumple los requisitos de la norma ISO 9001. El cómo se maneje el proceso de auditoria interna es un factor clave para asegurar la eficacia de un sistema de gestión de calidad.

La función de auditoría interna comprende un departamento, división, equipo de consultores, u otros practicantes que proporcionan servicios independientes y objetivos de aseguramiento y consulta, concebidos para agregar valor y mejorar las operaciones de una organización. La actividad de auditoría interna ayuda a una organización a cumplir sus objetivos aportando un enfoque sistemático y disciplinado para evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos, control y gobierno.

La auditoría interna clásica se ha venido ocupando del sistema de control interno, es decir, del conjunto de medidas, políticas y procedimientos establecidos en las empresas para proteger el activo, minimizar las posibilidades de fraude, incrementar la eficacia operativa y optimizar la calidad de la información económico-financiera.

Para conseguir que los distintos niveles de la organización asuman plenamente la función de auditoría interna y participar en la mejora de los métodos de gestión, se hace necesario establecer un marco en el que el auditor interno y el área funcional que demanda sus servicios lleven a cabo un trabajo coordinado con objeto de evaluarle correctamente y detectar los riesgos que debe asumir el área funcional.

Al igual que en el control de calidad, la falta de planificación y prevención es la norma en muchas empresas en lo relativo tanto al control interno, como al accionar de la auditoría interna. Por ello no es de sorprenderse ver a los auditores tratando de analizar que es lo que salió mal, porqué, y que hacer para evitar su repetición, cuando lo correcto es actuar preventivamente, y de acontecer algún hecho perjudicial no quedarse en los aspectos más superficiales sino profundizar hasta llegar hasta la causa-raíz, tratando de desentrañar de tal forma las razones que llevaron al sistema a engendrar dichas falencias.

Por tanto la Auditoría Interna es una actividad independiente y objetiva de aseguramiento y consulta, concebida para agregar valor y mejorar las operaciones de una organización. Ayuda a una organización a cumplir sus objetivos aportando un enfoque sistemático y disciplinado para evaluar y mejorar la eficacia de los procesos de gestión de riesgos, control y gobierno.

En toda entidad bien organizada y para poder mantener la vigilancia sobre la cadena de control de dirección, se hace necesario la creación de un programa sistemático de revisión y valoración para comprobar que las responsabilidades delegadas han sido bien encausadas y que las políticas y procedimientos establecidos se han llevado tal como estaba previsto.

Además, es de suma importancia que exista una revisión regular por un personal calificado para determinar que el sistema de control interno en general es el adecuado, y mediante pruebas constantes, determinar que han resultado operativamente efectivos.

De existir fallos, deficiencias o cambios en las condiciones existentes, debido a lo cual el sistema de control interno resulte inefectivo, debe ser modificado apropiadamente efectuando los cambios necesarios a las nuevas situaciones.

Una actividad de auditoría interna eficaz es un valioso recurso para la dirección de la organización y su comité directivo o equivalente, así como para el comité de auditoría, debido a su entendimiento de la organización y su cultura, operaciones y perfil de riesgos. La objetividad, habilidades y conocimientos de los auditores internos competentes pueden agregar valor de forma significativa a los procesos de control interno, gestión de riesgos y gobierno de la organización. De forma similar, una actividad de auditoría interna eficaz puede proporcionar aseguramiento a otras partes interesadas, tales como los entes de regulación, empleados, proveedores financieros y accionistas.

El alcance de la auditoría interna dentro de una organización es amplia y puede incluir temas como la gobernanza de la organización, gestión de riesgos y controles de gestión sobre: la eficiencia/eficacia de las operaciones (incluyendo la protección de los activos), la fiabilidad de la información financiera y de gestión, y el cumplimiento de leyes y reglamentos. La auditoría interna también puede implicar la realización de auditorías de fraude proactivo para identificar actos potencialmente fraudulentos, participar en investigaciones de fraude bajo la dirección de profesionales de investigación de fraudes, y la realización de auditorías de fraude investigación posterior para identificar fallos de control y establecer la pérdida financiera.

La Auditoría Interna en el sector privado es una función desempeñada por empleados de la propia empresa, los llamados auditores internos, dependen jerárquicamente de una manera directa, de la alta dirección,  según establezca el organigrama de cada empresa. En el sector público el auditor interno también es empleado de la entidad pública.

El Auditor Interno rendirá cuentas y recibirá instrucciones de la persona a que sea subordinado, esta persona será el usuario de las informaciones relatadas por el auditor interno. El Auditor Interno actúa con bastante independencia dentro del organismo y tiene facultad para consultar con la mayor amplitud, todos los elementos de información que considere necesario para el desarrollo de su función, la independencia del auditor interno está relacionada con su misión de ser el proveedor de informaciones a la dirección general.

Por ello, la finalidad de la auditoría interna es prestar un servicio de asistencia constructiva a la administración de la empresa, con el propósito de mejorar la conducción de las operaciones y de obtener un mayor beneficio económico para la empresa o un cumplimiento más eficaz de sus objetivos institucionales.

Algunos ejemplos de lo que puede proporcionar la auditoría interna son:

Que los planes y políticas de la empresa, y el control interno, así como los procedimientos establecidos para su ejecución, se lleven a cabo de manera satisfactoria.

Que la empresa se encuentre razonablemente protegida contra fraudes, despilfarros y pérdidas.

Que los medios internos de registro, control y comunicación, transmitan información fidedigna, adecuada y oportuna a los diferentes niveles de la empresa, responsables de la buena marcha de la misma.

Que las tareas individuales se cumplan con eficiencia, prontitud y honestidad.

Evaluar la economía con que los recursos están siendo utilizados.
Mantener informado al Consejo de Administración de cualquier omisión o contingencia legal que pudiera existir.

No existe una diferencia significativa en términos de objetivos de trabajo de auditoría interna en el sector público o privado, valiendo para ambos sectores la definición de objetivos y aplicación de auditoría interna.

Un auditor interno ocupa una única posición dentro de una organización. El auditor es contratado por la organización, pero también se espera que revise la forma en la que se conducen las operaciones. Esto tiene el potencial para crear una tensión significativa ya que la independencia del auditor interno es necesaria para evaluar objetivamente las acciones de la administración de la empresa.

En el mundo de la inmediatez en el que la incertidumbre es la nueva normalidad creemos que, más que nunca, el auditor interno puede ser un gran aliado para los órganos de gobierno y dirección, un asesor de referencia al que merece la pena consultar para avanzar.

Aquellos que nos dedicamos a la Auditoría Interna hemos tenido siempre la firme vocación de contribuir con nuestro trabajo a asegurar la longevidad de los proyectos empresariales, convencidos de que disponemos de una herramienta eficiente y útil.

La función de auditoría interna es una actividad que no puede dejar de estar presente en las organizaciones, en función de los beneficios que puede aportar a los administradores de las mismas, por medio de la prevención de inconsistencias en los procedimientos, políticas y controles, permitiéndoles optimizar de esta forma la protección de sus activos, sus operaciones y, por consiguiente, su desarrollo, crecimiento y resultados financieros.

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