Freelance, trabajar fuera de la oficina

Freelance, una interesante palabra. Trabajar como freelance desde casa tiene muchísimas ventajas. Te las hemos explicado varias veces y de distintas formas, porque en ACC queremos recordarte lo bueno e interesante que es trabajar a través o bajo esta modalidad y que lo tengas muy presente.

Freelance, una interesante palabra. Trabajar como freelance desde casa tiene muchísimas ventajas. Te las hemos explicado varias veces y de distintas formas, porque en ACC queremos recordarte lo bueno e interesante que es trabajar a través o bajo esta modalidad y que lo tengas muy presente. Desde libertad (de elegir para quién trabajar, de elegir horarios, de elegir en definitiva), hasta independencia (eres tu propio jefe), pasando por felicidad, que es algo demostrado.

Todas estas ventajas son las que, a nivel corporativo, ACC siempre resaltará. Porque creemos en ellas, porque creemos en el modelo freelance y porque lo practicamos. Y por eso último, precisamente, quiero descubrirte las ventajas “ocultas”, las que nunca encontrarás si trabajas bajo un horario fijo en una empresa “normal”. Se trata de las ventajas que he descubierto personalmente, experimentando por mí mismo la nueva forma de trabajar.

Puede que cientos de veces te hayas planteado convertirte en un trabajador independiente pero aún no te hayas animado. El trabajo freelance es una muy buena opción para personas ordenadas, responsables y comprometidas con lo que hacen. Un trabajador freelance ordenado puede conciliar sus actividades personales y laborales, puede ahorrar el dinero equivalente al transporte, desempañarse más cómodamente desde su hogar y ser su propio jefe.

Antes de hablar de lo que un freelance puede aportar a su propia empresa o a una organización en particular, es interesante saber por qué muchos profesionales optan por esta forma de vida. Estos son algunos de los motivos:

Facturación

Flexibilidad

Trabajar en cualquier lugar

Libertad

Cuando nos encontramos en esa posición, en la de tomar la decisión definitiva sobre nuestro futuro profesional es fácil pecar de inocentes y creernos la serie de fantasías que pintamos en nuestra mente sobre cómo será la vida después de que comencemos a trabajar sin jefes, pero la realidad siempre supera a la fantasía, tanto en lo positivo como en lo negativo.

Como hemos comentado, trabajar como independiente o freelance tiene bastantes cosas buenas (y algunas malas también, no nos engañemos) y más que tendrán en el medio y largo plazo, si tenemos en cuenta que para 2020 los empleados independientes se duplicarán, fruto del cambio en la economía y de la estructura laboral en toda Europa.

Un trabajo para superprofesionales

El rango de clientes es enorme, ya que va desde pequeñas start-ups que acaban de empezar hasta algunas de las grandes marcas más conocidas. Es un trabajo en el que el freelance tiene que gestionarlo todo, desde el proyecto en sí hasta mantenerse actualizado con respecto a sus conocimientos, pasando por las tareas financieras y administrativas y también tiene que dedicar tiempo al lanzamiento y a auto-promocionarse, para conseguir clientes.

Además de organizar bien su tiempo y saber cuánto debe dedicarle a cada cosa. Pero también tiene la ventaja de la flexibilidad tanto en los horarios como en poder seleccionar los trabajos que le gusten y rechazar los que no. Asimismo, no tener un salario fijo significa que no tiene límites a la hora de ganar dinero y que puede expandirte a nuevas áreas sin tener que cambiar de trabajo.

Los inicios

Al trabajar en casa también se tiene un problema de equilibrio entre trabajo y vida personal. Muchas veces cuando trabajas desde casa ni siquiera tienes una habitación propia para hacerlo, y en este caso se te hace realmente difícil separar lo que es la actividad profesional de lo que es el ámbito personal, y más de una vez mas de uno se ha encontrado trabajando hasta horas avanzadas en la noche.

Las fuentes de trabajo iniciales

Gracias a Internet es posible ubicar un trabajo profesional freelance en cualquier parte, siempre habrá alguien necesitando de tus servicios. El secreto está en ser persistente y saber donde buscar, el tiempo y la constancia te ayudarán a encontrar el camino correcto. Usa tu trabajo como referencia, hazlo bien y entrega siempre lo mejor de ti. Aprovecha las redes sociales para promocionarte, confecciona un bonito y sugerente portafolio en línea para que todos puedan ver lo bueno que eres en lo que haces. Los clientes comenzarán a llegar.

El reciclaje profesional

Es normal que, especialmente cuando comenzamos con nuestros primeros proyectos, dediquemos casi todo el tiempo a ellos, y casi nada a nosotros mismos. Pero esto es un error. El mundo está en constante cambio, y no puedes permitirte el lujo de quedarte atrás. Asigna un tiempo fijo a la semana que dedicarás a tu propia formación, y respétalo como si de otro proyecto se tratase.

Piensa en cuáles son tus puntos débiles, qué temas te gustaría reforzar, y ve a por ellos. Cómprate libros sobre otros otras áreas profesionales dentro de tu especialidad y básicamente cualquier tema que te resulte interesante y que pueda estar relacionado directamente con tu trabajo.

Contactos sociales

Anunciar tus cualidades al mundo es importante e imperativo. Crea un perfil en LinkedIn, u otras redes de contacto profesional, agrega a todo aquel que conozcas, e intenta completar tu currículo lo más detalladamente que te sea posible en ellos. Busca también aquellos grupos relacionados con tus conocimientos, y únete a ellos.

No te olvides tampoco de solicitar recomendaciones por parte de aquellas personas con las que has trabajado anteriormente. Personalmente, la vía que ha abierto más posibilidades de negocio en mi caso ha sido siempre el boca a boca. Busca la excelencia en tu trabajo, y luego haz que los demás hablen de ella por ti.

La calidad y cantidad

Los freelance no tienen un equipo que les pueda echar mano de inmediato. Agencias y oficinas de servicios tienen una ventaja decisiva en este aspecto. Ellos pueden hacerse cargo de proyectos complejos sin mayores problemas. Sin embargo, no se debe descartar por completo la posibilidad de utilizar un freelance para grandes proyectos.

La mayoría de las veces, los freelance están bien conectados y pueden incluir a bordo a otros profesionales independientes, que a su vez son expertos en los campos necesarios. Por lo tanto, en realidad nada se interpone a la realización de grandes proyectos por parte de un freelance.

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