La gestión del talento global empresarial

La Gestión de Talento Global está directamente relacionada con el trabajo en equipo. Los equipos globales son cada día más complejos, diversos y virtuales. Y trabajar eficazmente en estos equipos es sin duda un gran reto para sus miembros y los líderes responsables de su rendimiento.

La gestión de las personas y su talento en las organizaciones ha adquirido, tras la crisis mundial, un  protagonismo extraordinario. En otras palabras, la alineación de las políticas de dirección de personas con la estrategia de negocio es vital.

La pregunta que en toda empresa debería plantearse seria la siguiente: ¿Tengo en mi plantilla de trabajadores el talento, las capacidades, y las actitudes correctas y necesarias para el reto de la globalización?

La Gestión de Talento Global está directamente relacionada con el trabajo en equipo. Los equipos globales son cada día más complejos, diversos y virtuales. Y trabajar eficazmente en estos equipos es sin duda un gran reto para sus miembros y los líderes responsables de su rendimiento. Las compañías necesitan seleccionar y desarrollar líderes capaces de extraer el máximo provecho de su fuerza laboral. Estos líderes requieren tener características únicas y competencia cultural para poder rendir a un alto nivel.

En un entorno global, altamente competitivo, muy complejo, de incierta evolución, y afectado por constantes, impredecibles y disruptivos cambios, solo aquellas empresas que se atrevan a innovar en prácticas de Gestión del Talento, y apliquen enfoques diferenciados para captar, motivar, desarrollar y retener a los profesionales más capaces, competentes y calificados del mercado, estarán en la mejor posición posible para afrontar con éxito y enfoque estratégico, las incertidumbres y retos implícitos en un nuevo orden empresarial.

En las prácticas de gestión del talento global se ve cada vez mas una clara tendencia hacia la convergencia, desde el momento en el que imitar las políticas de los mejores es muy habitual. Sin embargo, lo que funciona en un caso puede perfectamente no ser válido en otro. Lo que diferencia a las empresas referentes a escala internacional es que deciden su propia política de gestión, a partir de la combinación de varios principios clave.

En este escenario, son las personas quienes pueden liderar el cambio de rumbo en las organizaciones, de modo que se tomen las decisiones adecuadas. Entiendo por decisiones adecuadas aquellas que orientan la estrategia, asignan recursos económicos, disponen de procedimientos que facilitan la innovación y se concentran en productos y servicios alineados con los valores de la organización. Esta suerte de inteligencia directiva se alimenta del cambio y la innovación. Es su estado natural.

Para seguir avanzando con innovación, las compañías necesitan seleccionar y desarrollar líderes capaces de extraer el máximo provecho de su fuerza laboral. Estos líderes requieren tener características únicas y competencia cultural para poder rendir a un alto nivel. Las soluciones de desarrollo de liderazgo global, tendrán que necesariamente identificar a los futuros talentos y líderes que necesita el mundo empresarial para acelerar y fomentar la innovación. Una buena consultoria en Desarrollo de Liderazgo Global podrían en muchos casos ayudar a preparar y desarrollar líderes que sean capaces de adaptarse a un ambiente laboral global y empresarial rápidamente en este cambiante entorno que nos esta invadiendo

Competimos en un mercado cada vez más global en el que el talento, gestionado de forma adecuada,  a nivel tanto empresarial como personal puede contribuir al posicionamiento competitivo de una organización. Por tanto, se defiende que las empresas necesitan, además de discriminar entre los profesionales en función de su contribución a la organización, diferenciarse por la estrategia y la oferta con las que se posicionan de cara a clientes, competidores y empleados.

El Talento está adquiriendo un reconocimiento sin precedentes como determinante clave del éxito empresarial. De hecho, la gestión de talento se ha convertido en algo tan crucial para el crecimiento empresarial y el progreso económico, que está obligando a las organizaciones a revisar cómo atraen, desarrollan, retienen y consiguen el compromiso de los empleados. Sin duda alguna, el difícil entorno financiero de los últimos años ha contribuido a que muchas empresas reduzcan la inversión en el desarrollo de sus empleados pero, a medida que los altos directivos van estableciendo la relación entre su inversión en talento y el impacto empresarial, se están dando cuenta de que carecen de estrategias concretas para abordar sus mayores retos de talento.

De este modo  la movilidad entre países tanto de directivos como de trabajadores dentro de una empresa,  ya no será  un privilegio de unos pocos, será visto como parte de la carrera profesional, pero con viajes más cortos y por proyectos. En el futuro, ya no se pagará tanto salario ni beneficios a los expats pero la movilidad seguirá siendo una manera de promocionarse laboralmente hablando, una fase del desarrollo tanto personal como profesional, es decir una oportunidad para la empresa y para el directivo y, como no para el empleado.

Asimismo debemos tener en cuenta que actualmente nos encontramos en un entorno globalizado, competitivo y profundamente tecnológico en el que la gestión estratégica del talento es fundamental para el éxito del negocio. Este entorno en constante cambio está marcado por  la transformación digital que impacta directamente en el mercado de trabajo, en la estructura de las organizaciones y en la manera de comunicarnos.

La capacidad de transformación, adaptación y renovación es clave y marcará la diferencia entre aquellas organizaciones que estarán a la vanguardia y aquéllas que se quedarán atrás. Es el momento apropiado para que los profesionales de acepten nuevos retos tecnológicos globales e incorporen una gestión del talento adaptada a las nuevas prácticas del entorno digital y que a la vez, contemple la estrategia de negocio de cada compañía.

Más allá de todo esto resultará imprescindible la implicación de los gobiernos para crear entornos educativos que en coordinación con el mundo empresarial sean capaces de preparar a los jóvenes del futuro para atender las necesidades de talento de las empresas. Adicionalmente tenemos que trabajar a nivel empresarial nuestra marca de empleador, tanto como trabajamos la marca comercial de nuestras empresas, llegando a crear una “experiencia de Talento” que fluya hacia los candidatos que pueden ser elegibles, trabajando con ellos incluso antes de que surja la necesidad. Prácticas como la “gamificación” pueden ser de ayuda en este tema.

Por consiguiente, Una marca de empleador o una empresa que goce de cierta popularidad reduciria considerablemente el coste total de adquisición de talento. También se veria provista de una fuerza de trabajo que es capaz de cumplir con los objetivos de su empresa. A todo esto cabria preguntarse:

¿Qué va a hacer que tu negocio prospere en un mundo altamente competitivo?

Los procesos de contratación que cumplan con las expectativas de el nuevo conjunto de talentos a nivel global. Iniciativas de aprendizaje, formación y desarrollo que estén bien orientados. Estrategias de sucesión dentro de la empresa que fomenten la movilidad professional.

En cualquier caso y concluyendo debemos sacar una cosa en claro: Los empleados calificados son un bien escaso, caro y exigente. Para atraer a los mejores, las empresas deben cambiar sus estrategias de acercamiento, trabajar de una manera mucho más dinámica que en el pasado, implementar programas de construcción de marca como empleadores, navegar las redes sociales, usar todo tipo de herramientas online e ir directamente a las fuentes a reclutar candidatos.

El sector corporativo debe aceptar el nuevo escenario y cambiar su enfoque de reclutamiento; reemplazar el modelo de presión por uno de atracción, a través del cual el talento se conquiste sin esfuerzo para la empresa. Como consecuencia, las estrategias de gestión de las personas empezarán a reflejar más el funcionamiento de redes sociales y herramientas online, y menos las estructuras piramidales a las que estamos acostumbrados.

Definitivamente si queremos ser globales a nivel tanto de talento humano como empresarial deberemos orientarnos hacia un nuevo enfoque mas creativo que sigue tres principios para satisfacer las necesidades de las empresas: en primer lugar, implementar tecnología avanzada para el acceso mundial de captación de talento humano; en segundo lugar, mezclar con capacitación y formación personalizada para asegurarnos de que los programas estén verdaderamente adaptados a cada perfil y, finalmente, aplicar soluciones escalables y flexibles para asegurar que estemos ofreciendo valor de primer nivel desde nuestra empresa para así atraer tanto grandes activos humanos y de gran talento como también habilidades de vanguardia para su aplicación en el mundo laboral y empresarial.

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