Crowdsourcing creatividad compartida

Se define a esta actividad como una convocatoria abierta a un grupo indeterminado de personas, donde se reúnen los más aptos para responder ante los problemas y contribuir con ideas originales y relevantes.

La sociedad actual vive en un escenario donde el Internet ha revolucionado la manera de comunicarnos en cada aspecto de nuestras vidas: social, profesional y de entretenimiento. Las redes sociales se han convertido en un lugar donde se promueve la participación de las personas para intercambiar propuestas creativas sobre temas de interés apoyadas por una comunidad con intereses similares. El resultado de esta interacción es una obra nueva, nutrida por la colaboración del grupo involucrado. A esta forma de colaborar a través de Internet se le conoce como crowdsourcing.

Se define a esta actividad como una convocatoria abierta a un grupo indeterminado de personas, donde se reúnen los más aptos para responder ante los problemas y contribuir con ideas originales y relevantes. Se usó el término para describir el fenómeno virtual donde cada vez más manos se suman a un mismo esfuerzo.

The Economist predijo que el crowdsourcing representará el 2% del trabajo del mundo y que éste ayudará a los freelancers a posicionarse en esta década. Por otro lado, CrowdSourcing Week 2014, informó que este modelo tiene 4 millones de colaboradores potenciales, con un crecimiento en su práctica de hasta 92% año contra año.

Creando en el mundo del crowdsourcing

Un ejemplo de este concepto es Wikipedia, una enciclopedia virtual escrita en más de 287 idiomas y que desbancó en número de consultas a la Enciclopedia Británica. Aunque hay quienes dudan de la exactitud de sus datos, Wikipedia tiene un margen de error de 2.1% por debajo de su contraparte impresa. Wikipedia es mantenida por una comunidad global de colaboradores que publican y complementan la información de otros para generar conocimiento.

El crowdsourcing tiene espacio para iniciativas originales como la creación literaria entre otras. Actualmente un libro puede escribirse, corregirse, editarse y ser ilustrado por un grupo de personas interactuando sólo por Internet. Por ejemplo: Existen escritores que desean usar sus habilidades junto con las de un grupo afín para estructurar por medio de Facebook una historia inédita, compuesta por ideas y textos de distintas fuentes. Gracias a la tecnología que permite un mundo conectado las posibilidades son infinitas, todo depende de la creatividad con la que se usen estos recursos.

Twitter es otro medio de creación colectiva, sólo que las historias se componen de mensajes de 140 caracteres, escritos por miles de colaboradores que van hilando una idea hasta culminar en un producto tangible. Casos como el del artista visual Willy Chyr, quien impulsa el proyecto “The Collabowriters”, donde tweet por tweet se construye un libro de principio a fin.

Hay que considerar que emprendedores con mente innovadora, tienen a su alcance grandes oportunidades para consolidar sus proyectos, a través de la tecnología. Un e-book depende de creadores en distintas especialidades: escritores, ilustradores, diseñadores y programadores, asesores todos ellos hacen posible la efectividad de estas estrategias.

Crowdfunding: Financiamiento para crear y creer

Dentro de las variaciones del crowdsourcing se encuentra el crowdfunding, que se refiere a la financiación colectiva de un proyecto donde miles de personas financian con pequeñas cantidades de dinero una causa que les resulte atractiva. Un ejemplo del espacio literario que se apoyó en crowdfounding es “The Reading Rainbow”, una iniciativa para crear libros electrónicos educativos gratuitos para niños, que en menos de un día alcanzó su meta de un millón de dólares con colaboraciones desde $5 dólares y que al final de un mes había recopilado más de $5.5 millones de dólares.

Según el estudio “El mercado de Crowdfunding en España y América Latina 2013”, realizado por el sitio webInfoCrowdsourcing, en los países de habla hispana se incrementó cuatro veces más el número de plataformas de financiamiento colectivo, llegando a 67 en total, siendo España, México, Colombia y Argentina los países con mayor número de éstas.

Escritores, diseñadores, cineastas y otros emprendedores con vena creativa, son testigos de la financiación de sus propuestas, a través de espacios como Fondeadora, que hoy en día alberga 157 proyectos de carácter creativo.

Tanto el crowdsourcing como crowdfunding son puertas abiertas a nuevas iniciativas, demostrando que todos somos colaboradores, ya sea bajo la aportación de contenidos o como donadores de recursos para apoyar dichas acciones.

El futuro en las manos de todos

El crowdsourcing tiene grandes beneficios para los emprendedores y freelancers, impulsando la expresión artística, al responder las necesidades de creación y realización de nuevas ideas. Este modelo rompe con las barreras geográficas, y conecta a personas de todo el mundo, a la vez que promueve el intercambio cultural y da salida a inquietudes sociales.

Para la nueva generación de jóvenes las dinámicas de crowdsourcing son naturales, ya que se consideran a la vez consumidores y creadores (prosumidores) de contenido.

El crowdsourcing es una novedosa manera de producir al atrevernos a pensar distinto, a ser más sociales como freelancers, emprendedores y/o escritores y a compartir nuestra visión del mundo con los demás. Gracias a las nuevas tecnologías la creatividad y la productividad ya no tienen límites físicos o geográficos, porque siempre habrá alguien más dispuesto a innovar junto a nosotros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *